Y es que, además de haber vallado toda la zona, el mantenimiento deja mucho que desear. De hecho, la mitad de pinos de la zona oeste del parque natural estaban quemados por la dichosa procesionaria. El Ayuntamiento de Elche no te deja pasar, pero luego no se dignan a cuidar las lagunas.
Menos mal que la valla no es todo lo buena que debería y pudimos pasar para echar un vistazo...
La Yeka se lo pasó en grande. Y es que este verano tenemos la firme intención de hacer el Camino de Santiago en bicicleta, y como todo estará a reventar porque es año Xacobeo, hemos decidido llevarnos tienda de campaña y, ya de paso, a Yeka para que se lo pase pipa.
Pero claro, para eso primero hay que entrenarla porque solo tiene 7 mesesitos y no hay que quemarla todavía. Total, que hemos tenido que ir despacito y con paradas frecuentes pero se ha portado como una campeona.
Bueno, al tema. Tuvimos primero que bordear la "inexplicable" valla -parecía Melilla- y tirar hacia la carretera nacional. Todavía fuera de la valla el paisaje era un poco "normal" para ser esta zona de la provincia...
Una vez dentro de la zona acotada, ya que la verja estaba "entreabierta", la pobre Yekita estaba muerta de sed porque aunque había sol y nubes, hacía bastante calorcete...
El sitio está muy bien, con torretas para poder observar la fauna y la flora. Pero desgraciadamente lo que ve es algo muy desagradable para los que nos gusta la naturaleza. Y es que las últimas lluvias, junto con la desidia de los responsables del parque, han logrado que la mitad de pinos estén quemados o muertos por culpa de la procesionaria.
Y ya junto a la la laguna, otro observatorio de fauna, en este caso de madera. La Yeka la pobre no podía más y se tumbó a la sombrita a recuperarse...
Y al final de la ruta, lo mejor de todo... la cervecita!! Luego al coche y para casita. (Sin haberlo deseado me ha salido un pareado!!)
El Clot de Galvany, lo que en su día fu un pequeño paraíso, ahora ha perdido mucho por la falta de atención del hombre y el urbanismo salvaje. Aún así, todavía se puede disfrutar de una buena jornada de mtb o de senderismo por sus decenas de caminos y senderos -aunque pasando por debajo de la valla, jejeje-.